Prestación CUME
¿Qué es la prestación CUME?
La prestación CUME es un subsidio de la Seguridad Social regulado por el Real Decreto 1148/2011 para aquellas personas trabajadoras que deben reducir su jornada laboral al menos un 50 % para cuidar de un hijo o menor a su cargo afectado por cáncer u otra de las enfermedades graves previstas legalmente.
Su finalidad es compensar la pérdida de ingresos ocasionada por esa reducción de jornada. Por ello, el beneficiario continúa trabajando una parte de su jornada y percibe una prestación económica destinada a compensar la parte de jornada reducida para poder atender al menor.
La situación protegida exige que la enfermedad haga necesario un cuidado directo, continuo y permanente durante la hospitalización y el tratamiento continuado. La propia normativa considera también hospitalización de larga duración, a estos efectos, la continuación del tratamiento médico o el cuidado del menor en el domicilio después del diagnóstico y hospitalización.
Requisitos para solicitar la prestación CUME
Para acceder a la prestación CUME deben cumplirse una serie de requisitos relacionados tanto con la situación laboral de los progenitores como con la enfermedad y las necesidades de cuidado del menor.
No basta, por tanto, con que el hijo padezca una enfermedad incluida en el listado legal. La cuestión fundamental suele encontrarse en acreditar que esa enfermedad y su tratamiento hacen necesario un cuidado directo, continuo y permanente que justifica la reducción de jornada.
Ambos progenitores trabajando
Con carácter general, cuando existen dos progenitores, ambos deben trabajar y solo uno de ellos puede ser beneficiario de la prestación CUME en los términos establecidos legalmente.
La normativa contempla también expresamente las familias monoparentales, en las que existe una única persona progenitora, por lo que en estos casos no puede exigirse obviamente que exista un segundo progenitor trabajando.
Cuando ambos progenitores pudieran reunir las condiciones para acceder a la prestación, deberán aplicarse las reglas establecidas legalmente para determinar quién resulta beneficiario.
Reducción mínima del 50%
La persona beneficiaria debe reducir su jornada de trabajo al menos un 50%.
La prestación se reconoce en proporción al porcentaje de reducción de jornada. De esta forma, una reducción del 50 % genera, con carácter general, una prestación correspondiente a ese porcentaje, mientras que una reducción superior incrementará proporcionalmente la cuantía del subsidio.
Además, para calcular ese porcentaje no deben perjudicar al trabajador otras reducciones de jornada que ya viniera disfrutando por guarda legal, cuidado de familiares u otras causas.
Enfermedad grave
El hijo o persona causante debe estar afectado por cáncer o alguna de las enfermedades graves incluidas en el anexo del Real Decreto 1148/2011.
La existencia de la enfermedad y la necesidad de cuidado deben acreditarse mediante la correspondiente declaración médica. Cuando el diagnóstico o tratamiento se haya realizado a través de servicios médicos privados, la normativa establece requisitos específicos de acreditación.
Hospitalización y tratamiento continuado
La regulación de la prestación exige que la enfermedad grave implique un ingreso hospitalario de larga duración que requiera cuidado directo, continuo y permanente durante la hospitalización y el tratamiento continuado.
Sin embargo, este requisito no debe identificarse necesariamente con permanecer físicamente ingresado durante un periodo prolongado en un hospital.
La propia normativa considera como ingreso hospitalario de larga duración la continuación del tratamiento médico o el cuidado del menor en el domicilio después del diagnóstico y hospitalización.
Este requisito ha generado numerosos conflictos entre los afectados y las Mutuas Colaboradoras y debe analizarse atendiendo a las circunstancias médicas concretas de cada menor.
Cuidado directo, continuo y permanente
Este es uno de los requisitos fundamentales de la prestación CUME y también uno de los que genera más controversias.
La enfermedad y su tratamiento deben hacer necesario que el progenitor proporcione al menor un cuidado directo, continuo y permanente.
Esta necesidad debe acreditarse médicamente y no depende únicamente del diagnóstico de la enfermedad. Debe valorarse la situación concreta del menor, su tratamiento, autonomía, edad, evolución y las atenciones que necesita.
Precisamente por ello pueden surgir discrepancias con la Mutua cuando considera que, pese a continuar existiendo la enfermedad, las circunstancias del menor han cambiado y ya no necesita el mismo nivel de atención.
¿Se puede solicitar la CUME sin hospitalización?
El requisito de hospitalización es una de las cuestiones que más controversias ha generado en relación con la prestación CUME.
Las Mutuas han venido denegando en determinados casos la prestación cuando no ha existido un ingreso hospitalario convencional o cuando el menor ya ha recibido el alta hospitalaria y continúa el tratamiento fuera del hospital.
Sin embargo, la normativa no limita la situación protegida a los periodos en los que el menor permanece físicamente ingresado. El Real Decreto 1148/2011 considera también como ingreso hospitalario de larga duración la continuación del tratamiento médico o el cuidado del menor en el domicilio después del diagnóstico y hospitalización.
Además, la interpretación judicial del requisito de hospitalización ha dado lugar a pronunciamientos que analizan este concepto atendiendo a la realidad médica y asistencial del menor, especialmente cuando existen tratamientos ambulatorios, hospital de día o tratamientos que continúan en el domicilio y que requieren un cuidado especialmente intenso.
Por ello, la ausencia de un ingreso hospitalario prolongado no significa automáticamente que no exista derecho a la prestación CUME.
Si la Mutua ha denegado la prestación por considerar que no existe hospitalización suficiente, resulta especialmente importante analizar el motivo exacto de la resolución y la documentación médica.
¿Cuánto tengo que reducir mi jornada para cobrar la CUME?
Para acceder a la prestación CUME es necesario reducir la jornada de trabajo como mínimo un 50 %.
La cuantía de la prestación se calcula en proporción al porcentaje de reducción. El Real Decreto establece un subsidio equivalente al 100 % de la base reguladora correspondiente, sobre la que se aplica el porcentaje de reducción de jornada.
Por ejemplo, si una persona reduce su jornada un 50 %, la prestación compensará, con carácter general, esa reducción del 50 %. Si la reducción alcanza un porcentaje superior, la prestación aumentará proporcionalmente.
Un aspecto especialmente importante aparece cuando el trabajador ya disfrutaba anteriormente de una reducción de jornada por guarda legal o cuidado de familiares. Esa reducción previa no debe utilizarse para perjudicar el porcentaje de reducción CUME ni para calcular incorrectamente la prestación.
En estos casos es recomendable comprobar tanto el porcentaje de reducción reconocido como la base reguladora utilizada por la Mutua.
¿Cómo se calcula la prestación CUME?
La prestación económica consiste en un subsidio equivalente al 100% de la base reguladora establecida para la prestación por incapacidad temporal derivada de contingencias profesionales —o la que corresponda legalmente cuando no exista esa cobertura—, aplicando posteriormente el porcentaje de reducción de jornada.
Uno de los problemas que encontramos en la práctica aparece cuando el trabajador ya disfrutaba antes de solicitar la CUME de una reducción de jornada por guarda legal.
La normativa establece que otras reducciones de jornada que ya viniera disfrutando el trabajador por guarda legal, cuidado de familiares u otras causas no deben perjudicar el cálculo correspondiente a la CUME.
Ejemplo de cálculo
Una trabajadora viene disfrutando de una reducción de jornada por guarda legal del 50%.
Su base reguladora correspondiente a la jornada completa sería de 2.500 euros, pero como consecuencia de la reducción previa figura una base de 1.250 euros.
Posteriormente solicita la prestación CUME con una reducción de jornada del 50%.
Si la Mutua toma como referencia únicamente los 1.250 euros derivados de la jornada ya reducida, la prestación resultante será considerablemente inferior.
En estos supuestos debe comprobarse si el cálculo se ha realizado correctamente teniendo en cuenta la base que legalmente corresponda, sin que la reducción previa por guarda legal perjudique al beneficiario.
Una base reguladora incorrecta puede provocar que el afectado esté cobrando todos los meses una prestación inferior a la que le corresponde, pudiendo resultar reclamables las diferencias económicas correspondientes.
¿Qué hacer si la Mutua deniega, suspende o extingue la CUME?
La intervención de la Mutua no termina necesariamente cuando concede inicialmente la prestación.
Durante su percepción puede comprobar si continúan cumpliéndose los requisitos y solicitar periódicamente documentación médica que acredite que persiste la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente. El Real Decreto prevé, de hecho, reconocimientos y prórrogas sucesivas mientras subsista dicha necesidad.
Por ello pueden producirse tres situaciones diferentes:
Denegación: la Mutua rechaza inicialmente la solicitud porque considera que no se cumplen uno o varios requisitos.
Suspensión: temporalmente deja de abonarse la prestación por concurrir alguna de las circunstancias legalmente previstas.
Extinción: la Mutua considera que ha desaparecido alguno de los requisitos necesarios para mantener el derecho.
En cualquiera de estos casos debe analizarse el motivo concreto utilizado por la Mutua, porque la existencia de una resolución desfavorable no significa necesariamente que su interpretación sea correcta.
En Tertium Abogados defendemos los intereses de los beneficiarios de la CUME en reclamaciones de prestación frente a Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social.
¿Umivale Activa te ha denegado o retirado la prestación CUME?
Si has recibido una resolución de Umivale Activa denegando, suspendiendo o extinguiendo tu prestación, podemos analizar los motivos utilizados por la Mutua y contrastarlos con la documentación médica y las circunstancias reales del menor.
Resulta especialmente importante revisar aquellos casos en los que la decisión se fundamenta en que ha desaparecido la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente, que no existe hospitalización suficiente o que determinadas actividades realizadas por el menor serían incompatibles con el mantenimiento de la prestación.
¿Puede la Mutua retirarme una CUME que ya estaba cobrando?
Sí. El reconocimiento inicial de la prestación CUME no significa necesariamente que vaya a mantenerse indefinidamente.
La normativa prevé que la prestación se mantenga mientras subsista la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente, lo que debe acreditarse mediante la correspondiente documentación médica. El régimen actual contempla reconocimientos y prórrogas sucesivas mientras persista esa necesidad y hasta los límites de edad legalmente establecidos.
Por tanto, la Mutua puede revisar si continúan cumpliéndose los requisitos.
Sin embargo, una cosa es que la prestación pueda revisarse y otra distinta que cualquier cambio en las circunstancias del menor determine automáticamente su extinción.
La escolarización, una mejoría parcial, la realización de determinadas actividades o incluso una incorporación limitada a alguna actividad compatible con su situación médica deben valorarse atendiendo a las circunstancias concretas y, fundamentalmente, a si continúa existiendo o no la necesidad de cuidado que justifica la reducción de jornada del progenitor.
La cuestión relevante no debería limitarse a comprobar aisladamente si el menor realiza una determinada actividad, sino determinar si esa circunstancia demuestra realmente que ha desaparecido la necesidad de cuidado directo, continuo y permanente exigida legalmente.
Cuando la Mutua extingue una prestación CUME que llevaba meses o años reconocida, es recomendable revisar tanto la resolución como los informes médicos antes de asumir que se ha perdido definitivamente el derecho.
Abogados especialistas en prestación CUME
En Tertium Abogados asesoramos a familias y trabajadores en procedimientos relacionados con la prestación por cuidado de menores afectados por cáncer u otra enfermedad grave (CUME).
Nuestra intervención puede comenzar tanto antes de presentar la solicitud como después de recibir una resolución desfavorable.
Estudiamos, entre otras cuestiones:
- denegaciones de la prestación CUME;
- extinciones de prestaciones que ya estaban siendo percibidas;
- controversias sobre hospitalización y tratamiento continuado;
- discrepancias sobre la existencia de cuidado directo, continuo y permanente;
- errores en el cálculo de la base reguladora;
- reducciones previas de jornada por guarda legal;
- reclamaciones frente al INSS y Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social, incluida Umivale Activa.
Antes de iniciar una reclamación analizamos la resolución administrativa, la documentación médica y las circunstancias familiares y laborales para determinar la viabilidad del caso.

